El cruce situado frente al Calderdale College es utilizado a diario por estudiantes, residentes y visitantes. Con el paso del tiempo, las islas de tráfico existentes se habían deteriorado hasta tal punto que ya no ofrecían puntos de cruce claros y eficaces para los peatones.

Se instalaron las islas de tráfico de caucho macizo de Rosehill para sustituir a las unidades defectuosas, creando puntos de cruce más seguros y contribuyendo al mismo tiempo a canalizar el tráfico por el cruce de forma más eficaz. El diseño de montaje en superficie permitió la instalación sin necesidad de excavaciones, lo que minimizó las molestias en esta concurrida vía urbana y permitió incorporar la señalización estándar de «mantener la izquierda» para los conductores que se acercaban.

Fabricadas con caucho 100 % reciclado, las islas están diseñadas para una larga vida útil y pueden retirarse, reubicarse o reconfigurarse si en el futuro fuera necesario modificar el trazado de la vía.

Para las autoridades locales, esto supone cruces más seguros hoy, con la flexibilidad necesaria para adaptarse en el futuro.